Imagen: Víctor Abad LópezLa Organización Internacional de Normalización (ISO) ha publicado la nueva versión de la Norma de Gestión Ambiental, ISO 14001. De esta forma, culmina el trabajo realizado durante los últimos tres años por 121 expertos de 88 países.

El principal objetivo de la revisión es facilitar la integración de esta norma en los demás Sistemas de Gestión–una corriente cada vez más demandada en las empresas— y que éstos sean más accesibles para todo tipo de organizaciones, especialmente del sector servicios. Así, comparte la denominada estructura de alto nivel, común a todas las normas de gestión (como la extendida ISO 9001 de Gestión de la Calidad, la cual tiene prevista su publicación en unos días).

Las principales novedades de la nueva versión de la norma se resumen en cinco cuestiones clave que hacen referencia al liderazgo, la estrategia empresarial, una mayor protección del medio ambiente, el enfoque al ciclo de vida y una comunicación más efectiva.

Las normas se revisan periódicamente para asegurar que se adaptan a las nuevas necesidades de las organizaciones. La revisión del documento se ha llevado a cabo en el seno del Comité Técnico internacional de Normalización de Gestión Ambiental de ISO (ISO/TC 207 SC1).

Las normas técnicas son documentos al alcance de todos, que contienen el consenso del mercado sobre las buenas prácticas a la hora de abordar cuestiones clave para la competitividad de las organizaciones. Elaboradas por primeros expertos, son una herramienta esencial a la hora de abordar un nuevo mercado o proceso.

Las ventajas de un certificado de Gestión Ambiental son numerosas, aunque pueden resumirse en tres: transmite compromiso de forma directa y creíble; se obtienen beneficios económicos por la optimización del consumo de energía y otros recursos y por la optimización de los procesos; y reduce riesgos legales.

Antes de septiembre de 2018 las organizaciones certificadas según UNE-EN ISO 14001 deberán haber adaptado sus sistemas de gestión a los nuevos requisitos de la norma.