La norma ISO 14001 es la principal referencia para la gestión ambiental en todo tipo de organizaciones en el mundo, debido a la flexibilidad de funcionamiento en diferentes entornos organizativos y a su compatibilidad con las normas de gestión de calidad más extendidas (la serie ISO 9000). Inicialmente, fue tachada de elitista, de clasista, de que excluía a las pequeñas em¡4presas y de que cerraba las puertas a países en vías de desarrollo, de que sólo sería asumible y aplicable a grandes organizaciones…, pero su éxito mundial corrobora su crecimiento exponencial.
 
En la propia introducción de la norma se indica que “organizaciones de todo tipo están cada vez más interesadas en alcanzar y en demostrar un sólido desempeño mediambiental mediante el control de los impactos de sus actividades, productos y servicios sobre el medio ambiente, acorde con su política y sus objetivos ambientales. Lo hacen en el contexto de una legislación cada vez más exigente, del desarrallo de políticas económicas y de otras medidas para fomentar la protección ambiental y de un aumento de la preocupación expresada por las partes interesadas por los temas ambientales incluidoo el desarrollo sostenible”.
 

BENEFICIOS DE LA GESTIÓN AMBIENTAL:

  • Las circunstancias y las realidades de los mercados más avanzados aconsejan y exigen una gestión que preste una mayor atención a los temas ambientales.
  • Los propios clientes tienen en sus manos una enorme fuerza que se deriva de su capacidad de elegir entre uno u otro producto, fabricado por una o por otra empresa. La conciencia o sensibilidad ambiental ya ha empezado a constituirse en uno de los factores que contribuyen a que el ciudadano opte por el consumo de un deter- minado producto y no de otro. Ya se empieza a ver cómo las empresas que aplican criterios más ecológicos en el desarrollo de sus actividades consiguen diferenciarse de su competencia.
  • También las compañías de seguros han empezado a condicionar las primas de determinadas actividades industriales a la demostración previa de la inexistencia de contingencias relacionadas con la contaminación ambiental.
  • Las administraciones públicas condicionan concursos públicos, la concesión de ayudas o de subvenciones a la propia certificación de las organizaciones que optan a ellos.
  • Además, por parte de las empresas se va consolidando el principio de responsabilidad ambiental, lo que implica un buen conocimiento de la situación en la que se encuentran y proponer opciones de acuerdo con esa realidad.
  • La experiencia demuestra que la implantación de un sistema de gestión medioambiental y su posterior certificación pone en evidencia una serie de beneficios:
    • LEGALES:
      • Evita multas y sanciones.
      • Evita demandas judiciales.
      • Evita costes judiciales.
      • Reduce riesgos de demandas de responsabilidades civiles y penales.
      • Evita posibles pleitos por competencia desleal.
      • Anticipación a los requisitos de legislación futura.
    • INVERSIONES Y COSTES:
      • Optimizar las inversiones y costes.
      • Facilita el acceso a las ayudas económicas.
      • Reduce los costes derivados de la no gestión.
      • Evita reacciones adversas del mercado
      • Reduce las primas de seguros.
    • PRODUCCIÓN:
      • Permite optimizar los procesos productivos.
      • Optimiza la incorporación de nuevas tecnologías.
      • Permite reducir los costes productivos.
    • AMBIENTE LABORAL:
      • Reducción de riesgos laborales asociados a cuestiones ambientales.
      • Sensibilización del personal hacia los problemas ambientales
      • Satisfacción del personal al comprobar que su aportación repercute positivamente sobre el medio ambiente.
      • Orden y limpieza en las instalaciones.
    • GESTIÓN:
      • Integra la gestión ambiental en la gestión global de la empresa.
      • Incrementa la confianza de la dirección entre los trabajadores.
      • Fomenta la participación a todos los niveles.
      • Afianza y completa otros sistemas.
    • FINANCIERA:
      • Aumenta la confianza de la administración, accionistas, inversores y compañías de seguros.
      • Reduce el riesgo de asumir responsabilidades derivadas de los anteriores propie- tarios.
    • COMERCIALIZACIÓN:
      • Permite la adaptación a posibles demandas del mercado.
      • Puede facilitar el aumento de la cuota de mercado.
      • Posibilita la participación en nuevas oportunidades de negocio.
    • IMAGEN:
      • Mejora la imagen interna y externa de la empresa.
      • Facilita la integración con su entorno social.
      • Favorece la credibilidad entre las partes interesadas.

 

¿QUÉ SUPONE UN SISTEMA DE GESTIÓN MEDIOAMBIENTAL (SGMA)?

El mayor inconveniente que las empresas perciben en su incorporación  al SGMA es que ello supone un coste adicional para la compañía.
Está claro que el mayor beneficio que puede tener un SGMA para el empresario es que sea rentable. El SGMA permite a la empresa conectar objetivos y metas ambientales con resultados económicos específicos y, de esta manera, asegurar la disposición de recursos humanos, técnicos y económicos en aquellas áreas que son más rentables desde el punto de vista económico y ambiental.
Existen diferentes grados de desarrollo de un SGMA y diferentes alternativas para su implantación. Una empresa deberá valorar y decidir si lo que quiere es un SGMA informal o sin referencias, no auditable y no certificable o si, por el contrario, necesita un SGMA formal, auditable por terceros y certificable, que tome como referencia la norma ISO-14001 o el Reglamento europeo (EMAS) para su desarrollo, implantación y mantenimiento.
En este sentido, la tendencia más generalizada en la actualidad es la implantación de los SGMA según la norma de ámbito internacional ISO-14001, frente al sistema europeo EMAS, ya que la primera cuenta con un reconocimiento y validez de ámbito mundial mientras que el segundo queda limitado al nivel europeo.

La implantación de un SGMA formal o normalizado ISO o EMAS es que este mecanismo proporciona y exige un proceso sistemático y cíclico de mejora continua, también denominado ciclo PDCA (iniciales en inglés de Plan/Do/Check/Ad- just). El ciclo PDCA de la mejora continua es el equivalente a planificar, ejecutar, comprobar y ajustar nuestra gestión ambiental de forma permanente y asegurar con ello unos niveles de comportamiento ambiental cada vez más elevados.