Imagen: David Caneiro.
El profesor W. Eduards Deming, padre de la Calidad Total, presentó 14 puntos con el objetivo de ser competitivo, mantenerse en el negocio y dar empleo.
 
W.E.D nos decía ya en 1982, en plena crisis americana causada por el impacto de las importaciones japonesas, que los altos directivos solían culpar cualquier cosa menos a la verdadera causa: “Las causas que generalmente se mencionan del fracaso de una empresa son los costes de puesta en marcha, el crecimiento de los costes, la depreciación del exceso de inventario, la competencia… – cualquier cosa menos la causa real, pura y simplemente mal Management” – “Out of the Crisis”.
 
El principal problema está en nuestra falta de capacidad para asimilar y comprender el cambio como parte esencial de la realidad. Debemos desarrollar permanentemente nuevas formas de pensar, relativizar las perspectivas y crear nuevo conocimiento. Sólo así desarrollaremos una verdadera capacidad de mejora y de adaptación a nuestro entorno cada día más cambiante.
 
W. Edwards Deming así nos lo enseñó, los que utilizan sus ideas salen mejor que los demás de crisis y recesiones.  En su libro Salir de la Crisis, Deming presentó  los siguientes puntos:
 
  1. Ser constante al mejorar los productos y los servicios: Se sugiere una nueva misión que adopten las empresas. No todo se trata de las ganancias, es mejor  permanecer en el negocio y proporcionar empleo por medio de la innovación y el mejoramiento constante.
  2. Adoptar la nueva filosofía de colaboración: Se sugiere una mejor relación entre empleadores, empleados y clientes.
  3. No usar más la inspección masiva: esto supone tener que innovar en los productos y en sus procesos para eliminar los controles de calidad.
  4. Acabar con la práctica de comprar basándose exclusivamente en el precio: este principio hace necesario un cambio y una innovación en la gestión de los aprovisionamientos de las empresas.
  5. Mejorar continuamente y por siempre el sistema de producción, planeamiento  y de servicio: La práctica de mejorar el producto y sus procesos de fabricación deben ser constantes.
  6. Instituir la formación en el trabajo: pero con una formación renovada, reconstruida. Se necesitan nuevos métodos de formación adaptados a cada persona en función de sus competencias  funciones, responsabilidades y capacidades. Es increíble pero casi 30 años después, este punto sigue sin ser real en las empresas.
  7. Instituir el liderazgo: Crear líderes en diferentes áreas que puedan resolver problemas solos es la mejor decisión que toman los empresarios, los supervisores a la vez transmiten confianza en la cadena de mando y se crea una estrecha relación de colaboración.
  8. Desterrar el temor: Los empleados deben trabajar con confianza y sentirse libres de recomendar y aportar ideas.
  9. Derribar las barreras y competencias entre áreas: La producción final de una empresa implica que todos trabajen en equipo es por eso que alimentar la competencia entre áreas de una misma empresa es un grave error que debe ser reemplazado por la colaboración permanente entre diferentes departamentos.
  10. Eliminar los eslóganes, las exhortaciones y las metas: Estos crean rivalidad entre empleados y descontento laboral.
  11. Eliminar las cuotas numéricas: Las cuotas sólo tienen en cuenta las cifras y no la calidad. Por lo general constituyen una garantía de ineficiencia.
  12. Remover barreras que impiden el sentimiento de orgullo que produce un trabajo bien hecho: Esto incluye eliminar las evaluaciones anuales o el sistema de méritos que da rangos a la gente, creando competencias innecesarias y conflictos.
  13. Establecer un vigoroso programa de educación y de reentrenamiento. Tanto los ejecutivos como la fuerza laboral deben ser entrenadas en las nuevas herramientas de su profesión.
  14. Poner a todos a trabajar para lograr la transformación: La decisión si bien es tomada por la alta dirección, debe involucrar a todo el personal para que esta sea exitosa.
 

Como podemos ver, seguir los puntos anteriores requiere de gran esfuerzo y disposición al cambio. Cuando logremos alcanzar este nivel de desarrollo, las empresas habrán logrado, un ambiente de cooperación y liderazgo que les permitirá ser más competitivos y generar mayores beneficios.